Odas Nerudianas


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Oda al Caldillo de Congrio

EN el mar
tormentoso
de Chile
vive el rosado congrio,
gigante anguila
de nevada carne.
Y en las ollas
chilenas,
en la costa,
nació el caldillo
grávido y suculento,
provechoso.
Lleven a la cocina
el congrio desollado,
su piel manchada cede
como un guante
y al descubierto queda
entonces
el racimo del mar,
el congrio tierno
reluce
ya desnudo,
preparado
para nuestro apetito.
Ahora
recoges
ajos,
acaricia primero
ese marfil
precioso,
huele
su fragancia iracunda,
entonces
deja el ajo picado
caer con la cebolla
y el tomate
hasta que la cebolla
tenga color de oro.
Mientras tanto
se cuecen
con el vapor
los regios
camarones marinos
y cuando ya llegaron
a su punto,
cuando cuajó el sabor
en una salsa
formada por el jugo
del océano
y por el agua clara
que desprendió la luz de la cebolla,
entonces
que entre el congrio
y se sumerja en gloria,
que en la olla
se aceite,
se contraiga y se impregne.
Ya sólo es necesario
dejar en el manjar
caer la crema
como una rosa espesa,
y al fuego
lentamente
entregar el tesoro
hasta que en el caldillo
se calienten
las esencias de Chile,
y a la mesa
lleguen recién casados
los sabores
del mar y de la tierra
para que en ese plato
tú conozcas el cielo.

ODA A LA CEBOLLA

Cebolla
luminosa redoma,
pétalo a pétalo
se formó tu hermosura,
escamas de cristal te acrecentaron
y en el secreto de la tierra oscura
se redondeó tu vientre de rocío.

Bajo la tierra
fue el milagro
y cuando apareció
tu torpe tallo verde,
y nacieron
tus hojas como espadas en el huerto,
la tierra acumuló su poderío
mostrando tu desnuda transparencia,
y como en Afrodita el mar remoto
duplicó la magnolia
levantando sus senos,
la tierra
así te hizo,
cebolla,
clara como un planeta,
y destinada
a relucir,
constelación constante,
redonda rosa de agua,
sobre
la mesa
de las pobres gentes.

Generosa
deshaces
tu globo de frescura
en la consumación
ferviente de la olla,
y el jirón de cristal
al calor encendido del aceite
se transforma en rizada pluma de oro.

También recordaré cómo fecunda
tu influencia el amor de la ensalada
y parece que el cielo contribuye
dándote fina forma de granizo
a celebrar tu claridad picada
sobre los hemisferios de un tomate.

Pero al alcance
de las manos del pueblo,
regada con aceite,
espolvoreada
con un poco de sal,
matas el hambre
del jornalero en el duro camino.
Estrella de los pobres,
hada madrina
envuelta en delicado
papel, sales del suelo,
eterna, intacta, pura
como semilla de astro,
y al cortarte
el cuchillo en la cocina
sube la única lágrima
sin pena.
Nos hiciste llorar sin afligirnos.

Yo cuanto existe celebré, cebolla,
pero para mí eres
más hermosa que un ave
de plumas cegadoras,
eres para mis ojos
globo celeste, copa de platino,
baile inmóvil
de anémona nevada
y vive la fragancia de la tierra
en tu naturaleza cristalina.

Oda al Tomate

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La calle
se llenó de tomates,
mediodía,
verano,
la luz
se parte
en dos
mitades
de tomate,
corre
por las calles
el jugo.
En diciembre
se desata
el tomate,
invade
las cocinas,
entra por los almuerzos
se sienta
reposado
en los apradores,
entre los vasos,
las mantequilleras,
los saleros azules.
Tiene
luz propia,
majestad benigna.
Debemos, por desgracia,
asesinarlo:
se hunde
el cuchillo
en su pulpa viviente,
es una roja
víscera,
un sol
fresco,
profundo,
inagotable,
llena las ensaladas
de Chile,
se casa alegremente
con la clara cebolla,
y para celebrarlo
se deja
caer
aceite,
hijo
esencial del olivo,
sobre sus hemisferios entreabiertos,
agrega
la pimienta
su fragancia,
la sal su magnetismo:
son las bodas
del día,
el perejil
levanta
banderines,
las papas
hierven vigorosamente,
el asado
golpea
con su aroma
en la puerta,
es hora!
vamos!
y sobre
la mesa, en la cintura
del verano,
el tomate,
astro de tierra
estrella
repetida
y fecunda,
nos muestra
sus circunvoluciones,
sus canales,
la insigne plenitud
y la abundancia
sin hueso,
sin coraza,
sin escamas ni espinas,
nos entrega
el regalo
de su color fogoso
y la totalidad de su frescura.

ODA A LA ALCACHOFA


La alcachofa
de tierno corazón
se vistió de guerrero,
erecta, construyó
una pequeña cúpula,
se mantuvo
impermeable
bajo
sus escamas,
a su lado
los vegetales locos
se encresparon,
se hicieron
zarcillos, espadañas,
bulbos conmovedores,
en el subsuelo
durmió la zanahoria
de bigotes rojos,
la viña
resecó los sarmientos
por donde sube el vino,
la col
se dedicó
a probarse faldas,
el orégano
a perfumar el mundo,
y la dulce
alcachofa
allí en el huerto,
vestida de guerrero,
bruñida
como una granada,
orgullosa,
y un día
una con otra
en grandes cestos
de mimbre, caminó
por el mercado
a realizar su sueño:
la milicia.

En hileras
nunca fue tan marcial
como en la feria,
los hombres
entre las legumbres
con sus camisas blancas
eran
mariscales
de las alcachofas,
las filas apretadas,
las voces de comando,
y la detonación
de una caja que cae,
pero
entonces
viene
María
con su cesto,
escoge
una alcachofa,
no le teme,
la examina, la observa
contra la luz como si fuera un huevo,
la compra,
la confunde
en su bolsa
con un par de zapatos,
con un repollo y una
botella
de vinagre
hasta
que entrando a la cocina
la sumerge en la olla.

Así termina
en paz
esta carrera
del vegetal armado
que se llama alcachofa,
luego
escama por escama
desvestimos
la delicia
y comemos
la pacífica pasta
de su corazón verde.


ODA AL VINO

VINO color de día,
vino color de noche,
vino con pies de púrpura
o sangre de topacio,
vino,
estrellado hijo
de la tierra,
vino, liso
como una espada de oro,
suave
como un desordenado terciopelo,
vino encaracolado
y suspendido,
amoroso,
marino,
nunca has cabido en una copa,
en un canto, en un hombre,
coral, gregario eres,
y cuando menos, mutuo.
A veces
te nutres de recuerdos
mortales,
en tu ola
vamos de tumba en tumba,
picapedrero de sepulcro helado,
y lloramos
lágrimas transitorias,
pero
tu hermoso
traje de primavera
es diferente,
el corazón sube a las ramas,
el viento mueve el día,
nada queda
dentro de tu alma inmóvil.
El vino
mueve la primavera,
crece como una planta la alegría,
caen muros,
peñascos,
se cierran los abismos,
nace el canto.
Oh tú, jarra de vino, en el desierto
con la sabrosa que amo,
dijo el viejo poeta.
Que el cántaro de vino
al beso del amor sume su beso.

Amor mio, de pronto
tu cadera
es la curva colmada
de la copa,
tu pecho es el racimo,
la luz del alcohol tu cabellera,
las uvas tus pezones,
tu ombligo sello puro
estampado en tu vientre de vasija,
y tu amor la cascada
de vino inextinguible,
la claridad que cae en mis sentidos,
el esplendor terrestre de la vida.

Pero no sólo amor,
beso quemante
o corazón quemado
eres, vino de vida,
sino
amistad de los seres, transparencia,
coro de disciplina,
abundancia de flores.
Amo sobre una mesa,
cuando se habla,
la luz de una botella
de inteligente vino.
Que lo beban,
que recuerden en cada
gota de oro
o copa de topacio
o cuchara de púrpura
que trabajó el otoño
hasta llenar de vino las vasijas
y aprenda el hombre oscuro,
en el ceremonial de su negocio,
a recordar la tierra y sus deberes,
a propagar el cántico del fruto.

Oda al Aceite

Cerca del rumoroso
cereal, de las olas
del viento en las avenas,
el olivo
de volumen plateado,
severo en su linaje,
en su torcido
corazón terrestre;
las gráciles
olivas
pulidas
por los dedos
que hicieron
la paloma
y el caracol
marino:
verdes,
innumerables,
purísimos
pezones
de la naturaleza,
y allí
en
los secos
olivares
donde
tan sólo
cielo azul con cigarras,
y tierra dura
existen,
allí
el prodigio,
la cápsula
perfecta
de la oliva
llenando
con sus constelaciones el follaje:
más tarde
las vasijas,
el milagro,
el aceite.

Yo amo
las patrias del aceite,
los olivares
de Chacabuco, en Chile,
en las mañanas
las plumas de platino
forestales
contra las arrugadas
cordilleras
en Anacapri, arriba,
sobre la luz tirrena,
la desesperación de los olivos,
en el mapa de Europa,
España,
cesta negra de aceitunas
espolvoreada por los azahares
como una ráfaga marina.

Aceite,
recóndita y suprema
condición de la olla,
pedestal de perdices,
llave celeste de la mayonesa,
suave y sabroso
sobre las lechugas
y sobrenatural en el infierno
de los arzobispales pejerreyes.
Aceite, en nuestra voz, en
nuestro coro,
con
íntima
suavidad poderosa
cantas;
eres idioma castellano:
hay sílabas de aceite,
hay palabras
útiles y olorosas
como tu fragante materia.
No sólo canta el vino,
también canta el aceite,
vive en nosotros con su luz madura
y entre los bienes de la tierra
aparto,
aceite,
tu inagotable paz, tu esencia verde,
tu colmado tesoro
que desciende
desde los manantiales del olivo.

ODA A LA SAL

Esta sal
del salero
yo la vi en los salares.
Sé que
no
van a creerme,
pero
canta,
canta la sal, la piel
de los salares,
canta
con una boca ahogada
por la tierra.
Me estremecí en aquellas
soledades
cuando escuché
la voz
de
la sal
en el desierto.
Cerca de Antofagasta
toda
la pampa salitrosa
suena:
es una voz
quebrada,
un lastimero
canto.

Luego en sus cavidades
la sal gema, montaña
de una luz enterrada,
catedral transparente,
cristal del mar, olvido
de las olas.

Y luego en cada mesa
de ese mundo,
sal,
tu substancia
ágil
espolvoreando
la luz vital
sobre
los alimentos.
Preservadora
de las antiguas
bodegas del navío,
descubridora
fuiste
en el océano,
materia
adelantada
en los desconocidos, entreabiertos
senderos de la espuma.

Polvo del mar, la lengua
de ti recibe un beso
de la noche marina:
el gusto funde en cada
sazonado manjar tu oceanía
y así la mínima,
la minúscula
ola del salero
nos enseña
no sólo su doméstica blancura,
sino el sabor central del infinito.

1956

Pablo Neruda

“Oda a la papa”

Papa,
te llamas,
papa
y no patata,
no naciste con barba,
no eres castellana:
eres oscura
como
nuestra piel,
somos americanos,
papa
somos indios.
Profunda
y suave eres,
pulpa pura, purísima
rosa blanca
enterrada,
floreces,
allá adentro
en la tierra,
en tu lluviosa tierra
originaria
en las islas mojadas
de Chile tempestuoso,
en Chiloé marino,
en medio de la esmeralda que abre
su luz verde
sobre el austral océano.
Honrada eres
como
una mano
que trabaja en la tierra,
familiar
eres
como
una gallina,
compacta como un queso
que la tierra elabora
en sus ubres
nutricias,
enemiga del hambre,
en todas
las naciones
se enterró tu bandera
vencedora
y pronto allí
en el frío o en la costa
quemada
apareció tu flor
anónima
anunciando la espesa
y suave
natalidad de tus raíces.
Universal delicia,
no esperabas
mi canto,
porque eres sorda
y ciega
y enterrada.

Oda al Limón

De aquellos azahares
desatados
por la luz de la luna,
de aquel
olor de amor
exasperado,
hundido en la fragancia,
saliò
del limonero el amarillo,
desde su planetario
bajaron a la tierra los limones.

Tierna mercadería!
Se llenaron las costas,
los mercados,
de luz, de oro
silvestre,
y abrimos
dos mitades
de milagro,
ácido congelado
que corría
desde los hemisferios
de una estrella,
y el licor más profundo
de la naturaleza,
intransferible, vivo,
irreductible,
naciò de la frescura
del limòn,
de su casa fragante,
de su acida, secreta simetría.
En el limòn cortaron
los cuchillos
una pequeña
catedral,
el ábside escondido
abriò a la luz los ácidos vitrales
y en gotas
resbalaron los topacios,
los altares,
la fresca arquitectura.

Así, cuando tu mano
empuña el hemisferio
del cortado
limòn sobre tu plato,
un universo de oro
derramaste,
una
copa amarilla
con milagros,
uno de los pezones olorosos
del pecho de la tierra,
el rayo de la luz que se hizo fruta,
el fuego diminuto de un planeta.

Oda al Hígado

Modesto,
organizado
amigo,
trabajador
profundo,
déjame darte el ala
de mi canto,
el golpe
de aire,
el salto
de mi oda:
ella nace
de tu invisible
máquina,
ella vuela
desde tu infatigable
y encerrado molino,
entraña
delicada
y poderosa,
siempre
viva y oscura. Mientras
el corazón suena y atrae
la partitura de la mandolina,
allí adentro
tú filtras
y repartes,
separas
y divides,
multiplicas
y engrasas,
subes
y recoges
los hilos y los gramos
de la vida, los últimos
licores,
las íntimas esencias.
Víscera
submarina,
medidor
de la sangre,
vives
lleno de manos
y de ojos,
midiendo y trasvasando
en tu escondida
cámara
de alquimista.
Amarillo
es tu sistema
de hidrografía roja,
buzo
de la más peligrosa
profundidad del hombre,
allí escondido
siempre,
sempiterno,
en la usina,
silencioso.
Y todo
sentimiento
o estímulo
creció en tu maquinaria,
recibió alguna gota
de tu elaboración
infatigable,
al amor agregaste
fuego o melancolía,
una pequeña
célula equivocada
o una fibra
gastada en tu trabajo
y el aviador se equivoca de cielo,
el tenor se derrumba en un silbido,
al astrónomo se le pierde un planeta.
Cómo brillan arriba
los hechiceros ojos
de la rosa,
los labios
del clavel
matutino!
Cómo ríe
en el río
la doncella!
Y abajo
el filtro y la balanza,
la delicada química
del hígado,
la bodega
de los cambios sutiles:
nadie
lo ve o lo canta,
pero,
cuando envejece
o desgasta su mortero,
los ojos de la rosa se acabaron,
el clavel marchitó su dentadura
y la doncella no cantó en el río.
Austera parte
o todo
de mi mismo,
abuelo
del corazón,
molino
de energía:
te canto
y temo
como si fueras juez,
metro,
fiel implacable,
y si no puedo
entregarme amarrado a la pureza,
si el excesivo
manjar
o el vino hereditario de mi patria
pretendieron
perturbar mi salud
o el equilibrio de mi poesía,
de ti,
monarca oscuro,
distribuidor de mieles y venenos,
regulador de sales,
de ti espero justicia:
Amo la vida: Cúmpleme! Trabaja!
No detengas mi canto


Poeta: Pablo Neruda

Literatura hispanoamericana con cuchillo y tenedor

El libro “El sabor de la eñe” reúne 57 recetas típicas de países hispanohablantes que han sido mencionadas en la obra de autores como Mario Vargas Llosa y Gabriel García Márquez.  

Daniela Silva Astorga 

El erizo descomunal que Pablo Neftalí pisó, y que luego desclavó de su pie Mario, en la novela de Antonio Skármeta “El cartero de Neruda”, debe acompañarse con unos toquecitos de limón y pimienta.

Pero sobre todo, de pebre a la chilena. Ese que se prepara con tomates maduros pero firmes, cebolla, ajo, cilantro y ají verde bien picante. Y si algo de ese cilantro se puede “oler” entre palabra y palabra de esa novela, también se puede degustar.

Así lo propone “El sabor de la eñe. Glosario de gastronomía y literatura”, un libro que acaba de publicar el Instituto Cervantes para difundir el inquebrantable y sabroso vínculo que las letras hispanoamericanas tienen con la cocina.

En más de 200 páginas, con lenguaje claro e informal, se presentan 57 bocados literarios.

Son extractos de novelas escritas, entre otros, por Mario Vargas Llosa, Gabriel García Márquez, César Aira, Laura Restrepo, Sergio Gómez y Manuel Longares. Y junto a cada uno de ellos, aparece mencionada una preparación típica del país del autor, además de la receta para saborear realmente las más olorosas, contundentes y opíparas entradas, platos de fondo, postres y bebidas de España y de todos los países americanos que hablan español.

El volumen incluye, como sobremesa, ensayos del peruano Jorge Eduardo Benavides y de los españoles Hipólito G. Navarro y Nuria Barrios.

“La comida está presente en la Biblia y en la Ilíada. Siempre hay elementos gastronómicos dentro de la literatura. Por eso, debimos acotar el espectro de autores. Elegimos obras en español o que hubiesen sido escritas en vasco y catalán, pero después traducidas. Lo más relevante: debía tratarse de autores contemporáneos, y recetas reales, que se pudiesen preparar en distintos países. Por ejemplo, la tortilla de erizos que aparece en un poemario de Neruda, no podía estar en la selección, pues el erizo es demasiado local”, comenta Lena Yau, quien trabajó en la compilación y edición del material, junto a María Zarzalejos, que brindó asesoría culinaria.

Y como la idea surgió dentro del programa que el instituto le dedica a la gastronomía, por ahora este libro no está a la venta pero se puede consultar en las sedes del Cervantes, para apuntar cada uno de los ingredientes y viajar por el fogón hispanohablante.

Nobel de Literatura

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La Dieta del Sexo


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TORTILLA DE CHORITOS

Tome 2½ kilos de choritos, con sus conchas.

Póngalos al fuego, sin agua. Después de 5 minutos, se habrán abierto. Deseche los que no lo hicieron.

Espere a que se enfríen un poco y retírelos de sus conchas.

El caldo puede usarse para una sopa de pescado.

Pique unas chalota.

Derrita 150 gr. de mantequilla, ponga 5 cdas de chalota picada; deje que se cueza a fuego suave por unos minutos.

Mientras, bata 10 huevos y alíñelos con sal y pimienta.

Vierta los choritos a la sartén, con 2 cdas de perejil picado, y sofríalos hasta que los bordes de los bivalvos comiencen a encresparse un poco.

Añada los huevos y forme su tortilla a la francesa, despegando continuamente los bordes de huevo de la sartén, moviendo ésta para que los jugos del centro bajen por los bordes y se cuezan, y doblándola cuando el centro está todavía semilíquido.

 Ruperto Nola.

TLAZOLTEOTL

Afrodita mexicana

BANANAS FRITAS EN CAMISA

  • 2 bananas
  • ½ taza de mantequilla
  • ¼ cdita de clavo de olor molido
  • 1 cdita de canela molida
  •  ½ ají cumbarí en tiras
  •  sal
  •  masa filo
  • 1 cda de pistachos semi-molidos
Masa Filo
  • 200 gr. de harina
  • 500 gr. de harina de maìz
  • 1 cdita de vinagre blanco
  • 50 cm de agua

Amasar y estirar finamente sobre una tela de lino. Guardar envuelta en plàstico.

Freír las bananas hasta dorar en mantequilla clarificada, salar y condimentar. Retirar y enfríar.

Estirar làminas de masa filo, pintar con mantequilla clarificada, rociar con pistachios, cubrir con otra hoja de masa, repitiendo la tarea 5 veces.

Cocinar en horno moderado a bajo hasta que dore bien. 

Antes de servir, espolvorear con canela mezclada con azùcar impalpable.

SALSA DE CHOCOLATE PICANTE

  • 1 echalotte en fina emancè
  • ½ habanero en rodajas
  • 2 clavos de la India
  • 1 ramita de canela
  • 1 vaso de Jerèz
  • 2 cdas de cacao amargo
  • 1 taza de caldo de ave
  • 4 cdas de maní picado
  • aceite
  •  sal

Sofreír el ají, el clavo y la canela; agregar echalotte y continuar unos minutos más.

Salar y agregar el jeréz; reducir a la mitad, incorporar el maní y el cacao, revolver y agregar el caldo de ave; cocinar hasta reducir a ¾ parte.

Licuar, pasar por  mortero. Utilizar tibio.

TORTA DE MAIZ 

CHIPA GUAZU
  • 250 gr. de maíz
  • 125 ml de leche
  • 3 huevos
  • ½ cebolla picada
  • 3 cdas de grasa
  • 250 gr. de queso Paraguay
  • sal y pimienta

Pisar la mitad de los granos, limarlos. Batir los huevos hasta espumar, agregar sal, pimienta y leche, batir bien. Incorporar todo el maíz.

Freír la cebolla en la grasa, entibiar e incorporarla. Desmenuzar el queso, incorporarlo a la mezcla.

Enmantecar y enharinar un molde, forrarlo con hojas de banano llenándolo con la mezcla y cocer en horno moderado hasta que esté firme y la superficie dorada.

Desmoldar y cortar.

 MASTUERZO Y MARACUYA

  •  1 taza de hojas de mastuerzo
  •  1 maracuyá
  •  aceite de oliva
  •  sal y pimienta

Vaciar el contenido del maracuyá con los líquidos, mezclarlos con sal y pimienta.

Incorporar aceite de oliva y con esa vinagreta mezclar el mastuerzo.

Conservar las semillas del maracuyá para acentuar lo crocante de su textura.

Placeres Gustativos

  •  2 blinis
  •  300 gr. de berries
  •  150 gr. de azúcar
  •  ¼ taza de vino Syrah
  •  ¼ taza de jugo de naranjas
  •  el jugo de 1 lima
  •  1 cda de kirsh
  •  2 cdas de rubibarbos en almíbar
Salsa inglesa 
  •  2 yemas
  •  ¼ l. de leche
  •  100 gr. de nueces picadas
  •  3 cdas de azúcar
  •  2 cdas de crema
  •  1 rama de canela
  •  1 vaina de vainilla
Mouse de chocolate blanco
  •  100 gr. de cobertura blanca
  •  100 gr. de crema
  •  2 yemas
  •  2 claras batidas a nieve
  •  2 cdas de azúcar
  •  ½ vaina de vainilla
Otros
  • cáscara de 1 naranja en juliana
  • 2 cdas de granadina
  • hojas de muérdago

Cortar los berries, espolvorearlos con azúcar, agregar jugo de las naranjas, limón y vino, dejar toda la noche en la heladera.

Reservar la mitad de las frutas sin su jugo, el resto llevarlo al fuego por 30 minutos, hasta reducir el liquido a la mitad, y adquiera textura de mermelada .

Agregar el resto de las frutas, cuando se enfría perfumar con el kirsch.

Salsa Inglesa

Calentar la leche con la crema, agregar la rama de canela y la vainilla con las nueces; batir las yemas con azúcar hasta que se logre un punto letra (amarillo pálido y espeso).

Cuando la leche alcance el hervor retirar del fuego y entibiar.

Pasar la leche por un chino, colocar dentro del batido de yemas la mitad de ella y mezclar, colocar todo con el resto de leche y llevar a baño María revolviendo, hasta que la mezcla nape sobre la parte posterior de la cuchara.

Retirar del fuego y llevar a un baño inverso. Guardar en la heladera.

Mouse de chocolate blanco

Colocar la crema en una cacerolita, agregar las semillas de la vainilla y llevar al fuego hasta que hierva, retirar.

Agregar el chocolate rallado, disolverlo y bajar a T.  ambiente.

Batir las yemas con azúcar hasta punto letra e incorporar a la mezcla de chocolate una vez fría.

Batir las yemas e incorporarlas sin perder su esponjosidad. Colocar en moldes en forma de cono, congelar.

Otros

Pelar 1 naranja, cortar la cáscara fina y llevar al fuego con agua, cubriéndola, hervir 3 minutos, colar y volver a poner las cáscaras en una cacerolita con la granadina.

Llevar al fuego hasta que se reduzca el líquido, eso dará un color rojo intenso. Enfriar.

Colocar en cada plato un blini caliente, sobre él una porción de frutos rojos y 1 cda de rubibarbo a T. natural, al costado el mousse helado de chocolate blanco, decorar el mouse con las cascaritas de naranja.

Salsear a los costados con la inglesa de nuez y decorar con hojas de muérdago.

GUACAMOLE

  •  1 aguacate
  •  1 tomate en Brounoise
  •  ½ cebolla en cubitos
  •  ½ chili verde en dados
  •  aceite de oliva
  •  ½ yema batida
  •  ½ cda de jugo de limón
  •  ½ cdita de salsa inglesa
  •  sal

Mezclar los ingredientes y servir.

LECHE ASADA

  •  ½ litro de leche
  •  4 yemas
  •  75 gr. de azúcar
  •  10 gr. de maicena
  •  canela
  •  piel de limón

Se pone al fuego una olla con agua. Cuando esté hirviendo se le pone, como tapa, la fuente de leche, con huevos y maicena, más las esencias y condimentos.

Cuando ha entrado en hervor se cubre la fuente con una lata, sobre ésta, una capa de brasas vivas.

 Natillas Finas

1) hervir la leche con canela y piel de limón.

2) mezclar las yemas y el azúcar.

3) añadir a la mezcla la leche , remover y cuajar al fuego.

4) remover con la espátula en forma constante hasta que la mezcla nape y resulte algo espesa.

5) retirar y pasar por el colador, repartir en recipientes individuales; cuando esté fría decorar con canela y azúcar.

Langosta Ishtar

  • 1 langosta de 800 gr.
  •  250 ml de leche de coco
  •  1 cda de jengibre rallado
  •  1 ají chili rojo por la mitad
  •  1 cda de almendras peladas, tostadas y picadas
  • cilantro (culantro, coriandro, curatú)
  •  1 pizca de azafrán molido
  •  1 cda de jugo de lima
  •  2 cdas de aceite de maní
  •  1 hoja de laurel
  •  1 lemon grase en aros
  •  1 tomate en concasè
  •  1 corteza de canela
Arroz negro
  • ½ l. de leche de coco
  • 30 gr. de arroz negro glutinoso
  • sal
  • ½ cdita de azúcar morena
  •  ½ taza de pétalos de rosas rojas
  •  corteza de canela
Arroz salvaje
  • ½ taza de arroz salvaje
  • ¼ taza de castañas de cajú
  • sal y pimienta
  • 1 cda de ghee
Lentejas rojas
  • ½ taza de lentejas rojas partidas
  • 1½ taza de agua
Otros
  • 2 manojos de fideos vermicelli de celofán
  • aceite
  • perejil 

Faenar la langosta cortándole la extremidad de la cola, abrirla por su panza.

La cáscara con la cabeza será utilizada en la decoración del plato.

Colocar en un wok 2 cdas de aceite de maní, ají, la rama de canela, la hoja de laurel y jengibre; remover hasta que tome temperatura e incorporar el lemon grase con las almendras y el tomate, cocinar 4 minutos, incorporar el jugo de lima y el azafrán, revolver e incluir la leche de coco, llevar a ebullición y reducir a la mitad.

Incorporar la carne de langosta en aros y cocinar 3 minutos.

Retirar del fuego, extraer la rama de canela, el chili, el lemón grase y el laurel; espolvorear con el cilantro picado y reservar caliente.

Arroz negro

Poner el arroz con agua durante 24 hr en remojo y colar.

En una cacerolita poner la leche de coco con sal y azúcar y la rama de canela, llevar a ebullición.

Incorporar el arroz y revolver mientras se cocina, en 15 minutos debe quedar  como un rissotto.

Antes de servir retirar la rama de canela e incorporar los pétalos de rosa y revolver.

Se puede perfumar con 2 lágrimas de esencia de rosas y darle carácter con 1 pizca de nuez moscada rallada.

Arroz salvaje

Remojar 8 horas, cocinar al vapor. Pelar las castañas y cortarlas en trozos, satearlas en el ghee, salpimentar. Incorporar el arroz cocido al vapor.

Lentejas rojas

Remojar durante 24 hs. Cocinar en agua con sal, hasta que estén tiernas, colar y reservar caliente. Corregir la sal.

Vermicelli de celofán

Freírlos en abundante aceite. Escurrirlos en papel absorbente.

Armado del plato

Colocar en un aro para flan el arroz negro, presionar con ayuda de una cuchara y colocar desmoldando en un borde del plato, a un costado de éste poner el casco de la langosta rellenándolo con el guiso de la misma, colocar a un costado el arroz salvaje y las lentejas roja, espolvorear con perejil.

Coronar el plato con los vermicelli fritos.

Surubì Paragua`i Yasi

  • 500 gr. de filet
  • 250 gr. de maní cu`i
  • 2 yemas de surubí
  • sal y pimienta
  • harina de trigo
  • aceite
  • 1 hoja de banano
Salsa
  • 1 taza de acerolas
  • ½ taza de jugo de limones rojos
  • ½ cdita de mostaza Dijòn
  • 2 cdas de miel negra
  • 1 cda de salsa de soja
Guarnición
  • 200 gr. de anda`i
  • 300 gr. de mandioca pelada
  • 1 ramito de curatú
  • 1 yema
  • ¼ taza de harina de maíz
  • 1 cebolla picada frita en 1 cda de manteca
  • 100 gr. de queso Paraguay
  • orégano
  • aceite

Salpimentar los surubí en 2 porciones de 250 gr. pasarlos por harina y por las yemas batidas, rebosarlos con maní.

Dejar descansar ½ hora en la heladera para que se adhiera bien la costra y sellar en una paila con aceite.

Envolverlos con una hoja de banana cortada, hacer unos paquetitos y atar bien con tiras de hoja de banano.

Llevar al horno a T. media 150ºC durante 15 minutos.

Para la salsa

Exprimir los limones, poner el jugo en una cacerolita con las acerolas partidas, la miel negra y la salsa de soja.

Cocinar hasta que rompa en hervor, retirar de fuego y agregar la mostaza.

Procesar, luego por un chino. Incorporar la manteca batiendo firmemente, le dará mayor untuosidad y brillo.

Para las guarniciones

Poner el zapallo en el horno a T. baja, cocinarlo hasta que esté tierno. Retirar la cáscara y pasar por un mixer con un poco de sal y pimienta, agregar 2 cdas de curatù picado.

Hacer quenepas (como unas bolas alargadas) con ayuda de dos cucharas.

Hervir la mandioca pelada en abundante agua con sal. Retirarla antes de que esté totalmente blanda. Partirlas y retirar su filamento interior.

Pasarlas por una procesadora para obtener un puré. Agregarle la yema y la harina.

Amasar bien y hacer un cilindro. Cortar discos, de 2 cm de espesor. Espolvorear la mesada de trabajo con harina y sobre ella con un palote estirar un poco los discos.

Rellenar como una empanada con queso Paraguay, cebolla frita, orégano y pimienta.

Mojar los bordes con un poco de agua y sellarlos, reservar en la heladera.

Freír a 180ºC, escurrir sobre papel absorbente y reservar calientes.

Armado del plato

Colocar un papillote abierto por la parte superior y mojarlo con la salsa de acerolas, a un costado intercalar 3 quenepas de puré de anda`i y curatú, con 3 pastelitos mandió.

Espolvorear todo con curatú picado. Se puede terminar el plato decorando con acerolas y gajos de limón rojo, mandió chiryryry y chips de anda`i.

Alcauciles con Almejas

Zanahorias a la Crema

Champiñones con Puré a la Soja

Pencas de Acelga con Salsa Azul

Ensalada Afrodisíaca

Langostinos Afrodisíacos

Papas al Yogurt

Soufflé de Espinacas

Coliflor Rebozada

Hojaldre de Verduras

Cazuela de champiñones

Verduras Gratinadas

Pastel de Espinacas

Acelgas con Atún

Cóctel de Mejillones

Almejas a la Marinera

Almejas al horno

Almejas Caldeadas

Almejas al Rojo Vivo

Camarones al Champignon

Estrictamente Un Deleite


laterrazadelcafporlanocam4

Mousse de Limón

  • ½ cdta de gelatina
  • 2 cdtas. de agua fría
  • 1 taza de azúcar granulada
  • ½ taza de jugo de limón
  • 6 yemas
  • 2 cdas. de ralladura de limón
  • ½ taza de mantequilla en cubitos
  • 1 taza de coco en escamas
  • ¼ taza de azúcar rubia
  • 1½ taza de crema
  • 500 gr. de arándanos.

1. Hidratar la gelatina con agua. Reposar por 10 minutos.

2. Mezclar el azúcar, jugo de limón y las yemas.

3. Poner a baño María, revolver hasta que la mezcla espese y tenga la consistencia de una mayonesa liviana.

Retirar del calor, agregar la gelatina hidratada, de a poco ir añadiendo la mantequilla fría en trocitos.

Revolver hasta incorporar completamente. Añadir la ralladura de limón y dejar enfriar.

4. Batir la crema, añadir 1 taza a la mezcla de limón con movimientos envolventes. 

5. Precalentar el horno a 150ºC. Poner las escamas de coco en una lata, espolvorearle encima el azúcar rubia y hornear hasta que el coco esté dorado, 20 minutos. Revolver para cuidar que no se queme. 

6. Armando el postre

En un copón poner una capa de arándanos en la base, verter un tercio del mousse de limón, 3 cdas de la mezcla de coco y unos moños de crema batida.

Continuar con los arándanos, mousse de limón, crema batida y coco. Refrigerar hasta servir.

Helado de Yogurt con Frutos

Si no cuenta con máquina de helados, el proceso debe hacerse congelando la mezcla del helado en el freezer, después moliéndola y batiéndola para romper el hielo que se forma.

  • 1 kilo de berries
  • 2 tazas de yogurt de vainilla
  • 1 taza de goma

1. Mezclar todos los ingredientes del helado. Chequear el almíbar.

2. Procesar en máquina de helados.

3. Congelar en el freezer.

4. Antes de servir bajar del freezer, para que su textura sea cremosa.

5. Servir con más berries.

Frutillas Cocteau

Bata 3 claras. Incorpóreles 250 gr de almendras molidas, 500 gr de azúcar y unas gotas de esencia de almendras.

Forme una pasta sólida y, con ella, unas bolitas: aplástelas y hornéelas sobre papel mantequilla en horno suave ½ hora. Enfríelas bien.

Endulce 1 k de frutillas, sin pezón, con azúcar flor. Macérelas con kirsch. Bata 250 gr de crema espesa bien fría con azúcar flor y gotas de esencia de vainilla.

Cubra el fondo de una fuente cóncava con los macarrones de almendras, empápelos con kirsch, ponga encima las frutillas y cubra todo con la crema. Decore con violetas confitadas o con frambuesas. Refrigere 2 horas antes de servir. 

Ruperto de Nola.

Cheese cake de vainilla

Por Michael Furmanski
1½ taza de galletas de mantequilla, 3 cdas de azúcar granulada, ½ taza de mantequilla derretida, 4 paquetes de queso crema,, 1 taza de azúcar granulada, 1 cdita de vainilla, 4 huevos.

Caliente el horno a 170°C. Mezclar las galletas, 3 cdas de azúcar y la mantequilla. Mezclar y formar una pasta.

Presionar la masa firmemente contra el fondo de un molde redondo del tamaño de un plato de fondo.
Batir bien el queso crema, 1 taza de azúcar y la vainilla en un tazón grande con una batidora eléctrica. Agregar uno por uno los huevos.

Después batir a velocidad baja sólo hasta mezclarlo. Vierta la mezcla en la base del pastel.
Hornear el cheesecake 55 min. hasta que el centro esté casi cuajado. Pasar un cuchillo por el borde del molde para despegar el pastel.
Déjelo enfriar antes de quitarle el aro al molde. Refrigerar durante 4 horas.

Tartaleta frangipane

Masa

300 gr. de harina; 120 gr. de azúcar; 110 gr. de mantequilla; 1 huevo.

Relleno

3 huevos; 100 gr. de azúcar; 70 gr. de mantequilla; 100 gr.de almendras; 1 taza de frutillas en cuartos.

1. Precalentar el horno a T. media.

2. Preparar la masa. En un bowl colocar la harina, azúcar, mantequilla y huevo. Con las manos, trabajar hasta formar una masa.

3. Forrar un molde de tarta con la masa y cocinar 10 minutos, hasta que esté ligeramente firme.

4. Preparar el relleno. En una licuadora colocar los huevos, azúcar, mantequilla y almendras. Procesar hasta homogeneizar y verter sobre la masa de tarta.

5.Decorar con las frutillas y cocinar 20 minutos, hasta que el relleno esté firme. 

Queque de frutillas

Queque

Aceite; 1 yogur; 3 huevos; 2 tazas de harina; 1 cdita de polvos de hornear; 1 taza de azúcar; 300 gr. de frutillas picadas; ½ taza de jugo de naranja.

Glaseado

1 clara; 1½ tazas de azúcar flor; frutillas.

1. Precalentar el horno a T. alta 220 °C.

2. Procesar colocar aceite, yogur y huevos, hasta mezclar y agregar la harina, polvos de hornear y azúcar. Volver a procesar hasta mezclar. 

3. Colocar las frutillas y jugo de naranja. Dejar reposar 10 minutos, verter con el jugo al batido. Incorporar bien y colocar la mezcla en un molde aceitado y enharinado.

4. Cocinar 5 minutos; después bajar la temperatura y cocinar a 180°C por 40 minutos, hasta que el queque esté firme. Dejar enfriar sobre una rejilla y desmoldar.

5. Batir la clara. De a poco, sin dejar de batir, incorporar el azúcar flor hasta formar el glaseado. Verter sobre el queque y decorar con frutillas.

Tiramisú de nutella

2 tazas de frutillas en láminas; ¼ taza de oporto; 1 taza de agua hirviendo; 2 cdas de cacao en polvo bitter; 300 gr. de galletas criollitas; 200 gr. de nutella; 300 gr. de queso mascarpone; 2 cdas de azúcar.

1. En un bowl colocar las frutillas y el oporto. Reservar 20 minutos.

2. En otro bowl, colocar el agua hirviendo y disolver, el cacao en polvo.

3. Sumergir las galletas, de a una, 3 segundos en la mezcla de chocolate. Distribuir 5 galletas al fondo de cada copa.

4. Mezclar rápidamente la nutella y el mascarpone, dejando que se vea un poco de cada color.

5. Colocar cucharadas de la mezcla sobre las galletas. Agregar una capa de frutillas y realizar el mismo procedimiento con el resto de los ingredientes. Terminar decorando con frutillas. Refrigerar hasta utilizar.

Frutillas Alaska

600 gr. de frutillas, picadas; 100 gr. de frambuesas; 500 gr.de azúcar; ¼ taza de vino tinto; 6 magdalenas; helado de vainilla; merengue.

1. Cocinar 400 gr. de frutillas, las frambuesas, el azúcar y vino tinto. Revolver, dejar reposar 20 minutos.

2. Revolver de vez en cuando, hasta obtener la consistencia de una mermelada. Dejar enfriar.

3. Colocar una magdalena al fondo de un molde circular desmontable, presionando con los dedos. Agregar mermelada y el resto de las frutillas. Cubrir con una bola de helado de vainilla y congelar 2 horas.

4. Encender el horno.

Desmoldar los postres sobre platos individuales y cubrir con merengue. Llevar al horno 3 minutos, hasta dorar ligeramente el merengue y el helado comience a derretirse.

Barras limón – frutilla

2 tazas de harina; ½ taza de azúcar; 1 cdita de extracto de vainilla; 125 gr. de mantequilla, picada; 4 huevos; 2 yemas; 2 tazas de azúcar; ½ taza de harina; 1 cdita de ralladura de limón; 1 taza de jugo de limón; ½ taza de frutillas, picadas; azúcar flor.

1. Precalentar el horno a 180ºC.

Procesar la harina, azúcar, vainilla y mantequilla.  hasta formar una masa.

2. Forrar una budinera con papel mantequilla y colocar una capa delgada de masa, presionando con los dedos. Cocinar 20 minutos, hasta que la masa esté ligeramente dorada.

3. Licuar los huevos, yemas, azúcar, harina y jugo de limón. hasta mezclar, agregar la ralladura y frutillas.

4. Verter la mezcla sobre la masa y cocinar a T. baja 30 minutos, hasta que esté muy firme. Refrigerar hasta enfriar. Cortar en rectángulos y espolvorear con azúcar flor.

Mousse de frutillas y menta

5 hojas de colapez, disueltas en ½ taza de jugo de naranja a baño María; 2 tazas de frutillas; ¼ taza de hojas de menta; 1 tarro de leche condensada; 2 tazas de crema batida; 4 claras; 16 cdas de azúcar.

1. Mezclar el colapez, las frutillas, la menta y leche condensada.

2. Incorporar la crema batida con movimientos envolventes.

3. Disolver claras y azúcar a baño María.

4. Preparar un merengue, mezclar con la mezcla anterior y refrigerar hasta cuajar.

Cheesecake

Por Christopher Carpentier
300 gr. de galletitas de chocolate, 130 gr. de mantequilla, 600 gr. de queso crema, ½ tz de crema, 4 cdas de azúcar, jugo de ½ limón, 1 limón verde (zeste), ½ cdtas de esencia de vainilla, berries.

Mezclar las galletas procesadas con 80 gr. de mantequilla derretida.

Colocar la mezcla en una base de torta, prensando bien con el fondo de una cuchara. Refrigerar.
Mezclar el queso crema, la crema, 50 gr. de mantequilla derretida, azúcar, jugo de limón y esencia de vainilla.
Colocar la mezcla del cheesecake sobre el molde con la base de las galletitas. Cubrir con papel film y llevar al freezer.
Retirar del freezer 30 minutos antes de comer. Servir con zestes de limón por encima.

Yogurt con Crumble de Almendras

Yogurt y Papayas
  • 900 ml. de yogurt
  • 1 taza de azúcar
  • 1 cdta. de esencia de vainilla
  • 3 hojas de colapez
  • 300 ml. de crema
  • 1 frasco de papayas  en cubitos.
Crumble de Almendras
  • 100 gr. de mantequilla
  • 100 grs. de almendras molidas
  • 100 grs. de azúcar
  • 100 grs. de harina
  • 1 cda. de esencia de vainilla.

1. Hidratar la gelatina en agua fría: poner las hojas de colapez en un bowl cubiertas con agua muy fría.

2. Juntar el yogurt, el azúcar y la esencia de vainilla. Poner al baño María, calentar sin hervir hasta que el azúcar se haya disuelto completamente.

Estrujar el colapez y añadir a la mezcla, revolviendo hasta disolver. Retirar del calor y dejar enfriar.

3. Batir la crema hasta que esté firme e incorporar a la mezcla anterior. Volver a refrigerar hasta que esté firme. Agregar la papaya en trocitos y mezclar suavemente.

4. Amoldar y refrigerar por 4 horas.

5. Servir con salsa de naranja. Espolvorear con el crumble de almendras.
CRUMBLE DE ALMENDRAS

1. Batir la mantequilla con el azúcar, las almendras y la harina. Añadir la esencia de vainilla. Refrigerar por 2 horas.

2. Romper la masa con las manos y hornear por 15 minutos a 160ºC. Levantar la masa con una cuchara y dejarla caer de modo que se formen trozos de 2 cm.

Mover la masa con una espátula varias veces durante la cocción para obtener un dorado parejo. Retirar  y dejar enfriar.

Salsa, Canela y Ron

  • 2 tazas de azúcar
  • ⅓ taza de agua
  • 2 cdas. de jarabe de maíz
  • ½ cdita de jugo de limón
  • 1¼ taza de crema
  • ¼ taza de mantequilla
  • 3 cdas. de ron dorado
  • 1 cda. de canela en polvo molida
  • 1 cda. de esencia de vainilla.

1. Mezclar los primeros 4 ingredientes. Disolver a fuego bajo con cuchara de palo. Aumentar el calor y dejar hervir, sin revolver hasta que la mezcla se torne de color dorado.

Cocinar parejo por 10 minutos.

2. Retirar del calor y añadir la crema, la mezcla va a burbujear, revolver hasta incorporar.

3. Agregar mantequilla, ron, canela y vainilla. Dejar enfriar y refrigerar.

Panqueque de Manzana 

Por Juan Pablo Werner

– ½ litro de leche 
– 2  huevos
– Ralladura de 1 naranja
– lágrimas de vainilla
– 50 gr. de azúcar rubia
– 125 gr. de mantequilla
– ¼ kilo de harina
– 2 manzanas verdes, en rodajas
– 10 gr. de azúcar flor

Fambear

– 1 taza de amaretto

Decorar

– 100 gr. de almendras tostadas

Servir

– helado de vainilla

Mezclar  la leche, los huevos, la ralladura de naranja, las gotas de vainilla y la harina. Dejar reposar la mezcla ½ hora.

Para cada panqueque, enmantequillar y calentar una sartén, espolvorear con azúcar, arreglar rodajas de manzana en forma circular y cubrir con una capa de batido.

Colocar al fuego y cuando esté dorado por un lado, dar vuelta espolvoreando otro poco de mantequilla y azúcar cada vez.

Agregar 1 cda de amaretto, manteniendo la sartén en el fuego, y flambear.

Servir en un plato caliente, espolvorear azúcar flor decorar con almendras, agregar una bola de helado al centro.

Galletitas de Avena y Pasas

⅔ taza de mantequilla; 1 taza de azúcar rubia; 1 huevo; 1 cdta. de esencia de vainilla; 1 cda. de syrup; ½ cdita de polvos de hornear; sal; ½ cdita de bicarbonato; 1 cdita de canela en polvo; nuez moscada; 1½ taza de avena; 1 taza de harina; 1 taza de pasas rubias.

1. Precalentar el horno a 180ºC

2. Mezclar azúcar y mantequilla hasta que estén suaves. Añadir el huevo e incorporar. Agregar la vainilla y el syrup.

3. Continuar añadiendo harina, polvos de hornear, bicarbonato, sal, canela y nuez moscada.

4. Terminar incorporando la avena y las pasas. Unir todo sin sobrebatir.

5. Forrar una lata con silpat y verter a cucharadas la mezcla de galleta. Debe quedar suficiente espacio entre cada galleta para que la masa se pueda expandir.

Hornear por 10 minutos, hasta que los bordes estén dorados y las galletas firmes al tacto. Estas se endurecen más al enfriarse.

6. Dejar enfriar fuera del horno por 10 minutos y despegar con espátula. Guardar en un recipiente hermético.

Donolis

Masa

30 gr. de levadura; 1 cdita de azúcar; ¼ litro de leche tibia; 60 gr. de mantequilla; ½ kilo de harina; 40 gr. de azúcar; pizca de sal; 1 huevo; azúcar flor.

Relleno

400 gr. de ricota; ¼ taza de azúcar flor; 1 cdita de extracto de vainilla; pizca de canela; pizca de nuez moscada.

1. Preparar la masa. Deshacer la levadura con el azúcar en la leche. Tapar y dejar reposar en un lugar caliente 10 minutos.
2. Derretir la mantequilla, agregar la harina, azúcar, sal y el huevo. Añadir la levadura y amasar formando una bola. Dejar reposar 45 minutos, hasta que crezca al doble de su tamaño.
3. Cortar la masa en 16 pedazos iguales y formar un cordón con c/u.
4. Forrar con la masa moldes con forma de tubo o cono. Dejar reposar 15 minutos sobre una superficie enharinada.
5. Calentar aceite a fuego suave. Colocar conos de 3 por vez y cocinar 3 minutos. Dar vuelta y cocinar otros 3 minutos. Retirar con una espumadera y secar sobre papel absorbente. Despegar el molde y dejar enfriar.
6. Preparar el relleno. Mezclar todos los ingredientes.
7. Rellenar los donolis con esta pasta y espolvorear con azúcar flor, canela o nuez moscada.

El relleno se complementa con pistachos o ralladura de cítricos.

Churros Oreo

20 galletas Oreo; 1 taza de agua; 3 cdas de mantequilla; 2 cdas de azúcar rubia; sal; 1 taza de harina; 1½ cdita de canela; 2 huevos; 1 cdita de extracto de vainilla; ½ taza de azúcar; aceite.

1. Separar con cuidado las galletas, raspar el relleno y ponerlo en un bowl.
2. Romper las galletas ligeramente y poner en una procesadora. Moler hasta obtener migas finas.
3. En una olla poner agua mantequilla, azúcar negra y sal. Llevar a ebullición.
4. En un tazón mezclar la harina, 2 cdas de migas de galletas Oreo y canela.
5. Una vez que la mezcla de agua haya hervido, retirar del fuego y mezclar con la harina hasta incorporar. Agregar el extracto de vainilla y los huevos, mezclar hasta que se forme una masa.
6. Poner la masa en una churrera con una boquilla de estrella grande. Refrigerar durante 10 minutos.
7. Calentar aceite. Poner la masa en el aceite formando círculos desde el centro y hacia fuera, en espiral, de cm de diámetro. Freír los churros dándoles la vuelta hasta que se hinchen ligeramente y se cocinen bien por ambos lados.
8. Secar en una bandeja con papel de cocina absorbente.
9. En un tazón, espolvorear el azúcar granulado con el resto de las migas de galletas. Espolvorear sobre los churros y servir con helado y con la crema de galletas. 
En esta receta no se puede usar manga pastelera, pues en ese caso entra aire a la mezcla, lo que hace que se reviente al momento de freír y salpique aceite, lo que puede provocar quemaduras.

Raviol relleno de chocolate 

Raviol

2 láminas hojaldre: aceite.

Relleno

500 gr. de crema; 60 gr.de glucosa; 400 gr. de chocolate con 70% de cacao; 50 gra. de cacao en polvo; 100 gr. de mantequilla. 

Sopa de chocolate blanco

500 gra. de crema; 240 gr, de chocolate blanco; 160 gr.de yogur.

1. Hervir la crema con la glucosa, apartar del fuego y añadir el chocolate, revolviendo hasta derretir. Incorporar el cacao y la mantequilla, sin dejar de revolver.
2. Cortar el hojaldre en cuadrados. Poner el relleno en el centro y unir las puntas en el centro formando un ravioli.
3. Freír hasta que la masa se cocine por dentro.
4. Hervir la crema, añadir al chocolate blanco en trozos y cocinar hasta fundir. Añadir el yogur y mezclar bien.
5. Hornear los raviolis hasta que estén tibios. Servir sobre la sopa de chocolate blanco, espolvoreado con azúcar flor.

Vasitos de chocolate con leche

Masa

1 taza de mantequilla; ½ taza de azúcar granulada; ½ taza de azúcar rubia; 1 yema; 2 cditas de extracto de vainilla; 2 tazas de harina cernida; ½ cdita de sal; 1 taza de chips de chocolate.

Cobertura de chocolate

1 taza de chips de chocolate negro para fundir; 1½ tazas de leche; 1½ cditas de extracto de vainilla.

1. Precalentar el horno a 180ºC y engrasar los moldes.
2. En un tazón, mezclar mantequilla y azúcar rubia. Añadir la yema y el extracto de vainilla. Mezclar hasta incorporar.
3. Añadir poco a poco la harina y sal. Mezclar y agregar los mini chips de chocolate. Unir hasta que se distribuyan uniformemente. La masa debe ser un poco desmenuzable.
4. Formar los moldes vasitos por las paredes internas y el fondo, haciendo presión sobre la masa para que quede compacta. Enfriar 30 minutos en el refrigerador.
5. Hornear durante 20 minutos, hasta que las galletas empiecen a dorarse. Retirar y dejar enfriar.
6. Fundir el chocolate y bañar el interior de los vasitos con chocolate derretido. Dejar reposar 1 minuto, retirar el exceso de chocolate y dejar reposar hasta que el chocolate se haya endurecido.
7. Mezclar la leche y el extracto de vainilla, servir en el interior de cada vaso de galleta.

Cronuts

Masa

500 gr. de masa de hoja; aceite.

Glaseado de vainilla

4 cdas de azúcar flor, 1 cda de vainilla; 1 cda de leche.

Glaseado de limón

2 cdas de azúcar flor, jugo de 1 limón, ralladura de 1 limón.

Rellenos

Mermelada de frutos rojos, Nutella, manjar. 

1. Estirar la masa hasta que quede de 2,5 cm de espesor.
2. Cortar tiras de 9 cm y hacer otro corte 3 cm hacia abajo.
3. Calentar aceite a fuego medio. Incorporar las rosquillas y dorar por ambos lados. Deben cocinarse hasta el centro.
4. Retirar con una espumadera y secar sobre papel absorbente.
5. En bowls separados, mezclar los ingredientes para cada glaseado. Coronar los cronuts con el glaseado y rellenar.

Colada de Mango, Melón

  • 2 tazas de melón calameño 
  • 1½ taza de mango 
  • 3 cdas de crema de coco
  • 2 cdas de jugo de limón de Pica
  • jarabe de goma
  • ½ taza de ron blanco.

Mezclar todos los ingredientes en la juguera con 2 tazas de hielo picado. Poner en vasos altos y servir.

Alfajores  de Maíz

  • 100 gr. de mantequilla
  • ¾ tazas de azúcar
  • 1 huevo
  • 1 yema
  • 2 cditas de vainilla
  • 1 taza de harina
  • 1 cdita de polvo de hornear
  • 1 taza de fécula de maíz
  • 350 gr. de dulce de leche
  • 50 gr coco rallado

Colocamos la mantequilla y vamos agregando el azúcar revolviendo.

Agregamos el huevo, la yema y la vainilla, siempre revolviendo e integrando los elementos

Poco a poco le vamos incorporando harina, polvos de hornear y fécula.

La masa debe quedar tierna, sin pegarse en los dedos.

Dejar descansarla en la heladera por 8 horas, en una bolsa de nailon. 

Sacamos la masa de la heladera, le retiramos la bolsa y la dejamos hasta que tome temperatura ambiente.

Estiramos la masa con un espesor de 1 cm, la vamos cortando con el molde.

Horno a T. media-fuerte dejándolo unos minutos para que se caliente.

Colocamos las tapitas en una chapa, dejando un espacio entre una y otra para que no se junten al cocinarse.

A los  6 minutos de estar en el horno, levantar una de las tapitas para ver si están tomando color. No deben dorarse demasiado.

Debemos sacarlas de la chapa, porque si no se quebrarán.

Para rellenarlos esperar que se enfríen bien y no se nos quiebren.

El mismo dulce de leche que asoma por los costados del alfajor luego de rellenarlo, es el que servirá como adherente para el coco, luego de rellenar las tapas las haremos rodar por encima del coco rallado.